ANDEAN RAID











 

ANDEAN RAID

Carrera de ultraciclismo en Cuzco, Perú.

 

Esto comienza a fines de Enero cuando mi amigo Andrés me dice que nos juntemos a tomar un café.

Cuando corto el teléfono ese día ya creía saber de que se trataba esta reunión extra programática, lo conozco y tiene una capacidad innata de querer inscribirse a cuanto ULTRA pueda.

Y no me equivoqué, a las 7 de la tarde y en el café al que solemos ir después de cada pedaleo, llega la pregunta del millón:

“Tami y si vamos a correr en duplas Andean Raid?” mi corazón y espíritu buscador de desafíos me decía que sí, que fuera, que no había nada que perder. Pero mi cabeza y mi espíritu competitivo me decían que no era el momento, que recién estaba recuperándome de la lesión que me tuvo 6 meses fuera y de la cual aún después de este viaje no estaría de alta definitiva (sí, como lees. Mi alta es en junio)

Bueno, si estás leyendo esto es porque triunfaron las ganas de desafiarme nuevamente y aquí comienza la aventura.

Fines de enero y ya estamos inscritos para la carrera, quedan 3  meses y medio y hay mucho por hacer.

Lo principal era volver a entrenar eficientemente y por eso llamé a Pedro Palma quien había sido mi entrenador de ciclismo en años anteriores. Le comento que tengo nuevas apuestas, que quería volver a competir pero esta vez en ultra distancia (yo corría ruta) y le pregunto si podía entrenarme para esta locura; aceptó. El primer paso estaba listo y el 1 de Febrero volvíamos al ruedo.

El siguiente paso fue analizar la ruta y ver qué cambios tendría que hacerle a la Floripa (mi bici de cx) para que en carrera fuera lo más cómodo posible, teniendo en cuenta que llegaríamos con pocos meses de entrenamiento y a una ruta durísima.

La bici quedó así:

Transmisión 1x11 Sram, volante 38 ovalado, piñón 11/50, ruedas tubeless con espuma anti llantazos, neumáticos Schawable G One all round Evolution 35C, sillín Power mimic de Specialized, pedales de mtb Shimano XTR.

Tercer punto: Decidir qué bolsos llevar para todo lo que necesitas en una ruta ultra y qué llevar en ellos (cuando eres del tamaño de un miñon no es fácil esta decisión, ya que no todos los bolsos sirven para un cuadro pequeño)

El setup quedó asi:

Top tube (Choike) : comida (electrolitos, geles, barritas, saltstick, cafeína)

Frame tube (Plasmo) : desmontador, bombín, cámaras y parches Tubolito, llave Allen, Powerbank, cables, luz roja y blanca de repuesto (llevaba 2 instaladas), frontal, pilas, chamoise, postiza de repuesto, piola de cambio y freno.

Seatbag (Apidura 9L): chaqueta pluma, dos pierneras, un par de calcetines de lana merino, guantes largos y cortos, dos primera capa, tricota manga larga, chaqueta impermeable, un buff, dos calentadores de manos y una manta de emergencia.

Ahora empieza lo mejor…

Ya estamos en Mayo, a poco días de viajar, los meses pasaron realmente rápido,  es jueves 19 y mañana es nuestro vuelo a Cusco. Después de hacer mi entrenamiento matutino, desarmo mi bici y preparo maletas para el viaje.

Viernes 20 (2:45 am) suena el despertador, ya no hay vuelta atrás. A las 3:30 am el transfer pasará por mi, el vuelo sale 7 am pero vamos con tiempo ya que en el aeropuerto debemos declarar las bicis para no tener problemas al regresar. 

Son las 14:00 y ya estamos en Cusco, buscando un móvil que nos lleve al departamento que arrendamos en pleno centro de la ciudad y lo más cerca posible de donde nos pasarían a buscar el día de la carrera. Nos instalamos y salimos a comer y conocer (es mi primera vez acá y ya me enamoré del lugar).

Sábado 21 La organización de la carrera invita a un coffee ride para conocernos, yo siempre voy a donde haya vida social (hablar y comer se me da bien).

Ese día Andrés salió a pedalear con Timo, asi que quedé libre para ir a conocer más de este hermoso lugar ( ya compré varias cosas que no necesito pero que me harán muy feliz) y aproveché de tomar mi primer pisco sour (no sólo de bici vive la Tami)

Domingo 22  Volvemos a salir en bici con la organización, esta vez a una ruta un poquito más larga que el día anterior (no diré más exigente, porque acá siempre es exigente) Cusco NO tiene planos, o subes o bajas y la altura no da tregua, así que las hojitas de coca han sido nuestras mejores amigas.

Al volver del pedaleo nos juntamos a almorzar con otros participantes de la carrera y así seguir conociendo la ciudad. Hemos creado una linda amistad con Silvia (España) y Nestor (Colombia)

Lunes 23 y estamos a 24 horas de la largada, hoy es la charla técnica y antes de eso salgo a dar el último apretón pre carrera.

Ya son las 10:00 am y la charla esta a punto de comenzar, han llegado todos los corredores, distintos países, sueños, metas, miedos, pero aquí estamos todos para hacer lo que nos apasiona PEDALEAR. Escuchamos atentos las instrucciones, consejos y reglas, algunos hacen preguntas, otros escuchan atentos y otros conversan entre ellos acerca de los planes de carrera de cada uno. Nos entregan el kit que contiene nuestro número, tricota y ya es momento de ir a prepararnos para mañana.

Nos vamos al departamento para dejar las bicis y bolsos listos para la carrera (esto es algo que hay que hacer con tiempo ya que no puedes olvidar nada, serán muchas horas de pedaleo y es probable que en el camino sea imposible conseguir algo.

Nos vamos a almorzar (mucha comida porque el estanque se llena días antes de bencina), volvemos al departamento a estudiar la ruta, aunque ya la habíamos visto y habíamos hablado al respecto, hoy era el día de tomar las últimas decisiones, aunque siempre hay un plan A, también teníamos un plan B y C dependiendo de qué cómo se dieran las cosas en ruta, teniendo en cuenta que no conocemos el camino, el clima y cómo jugará la altura, debíamos contar con posibles variables.

Después de estudiar, analizar y conversar, ya tenemos el plan de carrera.

Han pasado pocas horas del almuerzo y nos vamos a cenar, mañana nos pasan a buscar 3:30 am para llevarnos a Pisac el lugar donde comienza la carrera y hemos decidido que partiremos sin desayunar,  así que hoy comeremos todo lo que se pueda.

21:00 hrs aproximadamente, intento como sea dormir (ansiedad a mil).

Martes 24 (2:30 am) suena el despertador y es el comienzo de un día que recordaremos para siempre. Nos aseguramos de llevar todo para la carrera y comenzamos el pedaleo hacia el punto de encuentro. Son las 3:30 hrs y ya estamos en Plaza San Francisco esperando las camionetas que nos llevarán a Pisac, es una mañana fría y ya están todos los corredores en el lugar, puedo ver la emoción y ansiedad en sus rostros.

Ya estamos en la van y cometo el grave error de sentarme en la última fila como oveja negra que soy (usted no lo haga). Y ahora  pago las consecuencias, voy sintiéndome muy mal, mareada y con náuseas, llegamos a destino  y es momento de bajar y recuperarse antes de la largada.

La mañana está helada y decido hacer unos cambios en la ropa con la que voy a largar, me pongo cubrecalzado y chaqueta de pluma. Sé que son pocos kms antes de empezar el ascenso al Abra de Lares, pero no quiero pasar frio.

Son las 6 am y se da inicio a Andean Raid en una largada controlada y silenciosa. El grupo se mantiene unido hasta que doblamos para el ascenso al Abra de Lares, en ese momento cada uno empieza su carrera. Fue una subida dura, aún noto la dificultad que provoca pedalear a más de 3000 msnm y me cuesta encontrar un ritmo cómodo en los primeros kms. Acá decido desabrigarme porque son 30 km aproximadamente de subida y se empieza a sentir el cambio de temperatura en el cuerpo. A medida que pasan los minutos encuentro un paso que me permite ir con las pulsaciones cómodas y a un ritmo constante (no debo olvidar que quedan 420 kms). Coronamos el Lares (4461msnm) a casi 4 horas de carrera y este es el PC1, me como un plátano, me abrigo y comenzamos lo mas rápido posible el descenso (dentro del plan declaramos que las paradas sean cortas) desde acá y hasta el PC2 (km209) el camino está en mal estado y tenemos que ir bastante atentos.

En la mitad del descenso  y cuando ya volvemos a sentir el cambio de temperatura nos desabrigamos nuevamente. Unos cuantos kilómetros después te insertas en la selva y el paisaje se vuelve espectacular, la temperatura está perfecta para pedalear y los mosquitos están felices de picarnos (en ese momento no lo sabíamos). En este tramo tenemos varias pasadas de agua, unas pedaleables, otras con un puente para pasarlas por el costado y otras en las que definitivamente me saqué zapatos, me subí las pierneras y caminé por el agua arriesgando lo menos posible. En el camino al PC2 paramos solamente a rellenar botellas y comimos lo que llevábamos en el bolso, llegamos al PC en el km 209 a las 19 horas aproximadamente después de casi 13 horas de pedaleo y ya a oscuras. Nos sentamos a comer un plato de arroz, ensalada y huevo, la parada fue solo de 1 hora. Habíamos conversado que el primer día intentaríamos pedalear 17 horas para quedar lo más cerca posible al Abra de Málaga y así el segundo día poder ir directo a meta. Nos dieron las 23:00 hrs en un Pueblo llamado Quillabamba (km 240) y ahí buscamos una hostal para dormir. Un buen baño y a dormir, cerca de las 12 de la noche los ojos se cerraban pero a las 3 de la mañana estábamos listos para seguir.

Miércoles 25 (3:30 am) vamos camino al Málaga uno de los últimos ascensos de la carrera de casi 80 km, hacemos dos paradas en este tramo, la primera para rellenar botellas y la segunda en el km 307 para desayunar. Los últimos 20 kms antes de coronar el Málaga fueron muy duros, ya no soportaba ir sentada (me dolía el poto) y me preguntaba cuánto me demoraría si lo hacía caminando (jajajja... Que locura las cosas que uno piensa) a 5 kms de llegar a la cima el clima cambió rápidamente y la neblina empezaba a preocupar, las manillas estaban congeladas y sabíamos que arriba estaría muy helado. Coronamos el Málaga a las 2 de la tarde y en su cima encontramos un hermoso refugio que vendía el mejor queque de chocolate de la vida. Entramos por un té y un queque mientras nos abrigábamos para el descenso. Acá vino el primer cambio de ropa y me puse una primera capa manga larga, tricota manga larga, corta viento, chaqueta de pluma, pierneras largas, calcetines secos, guantes, orejeras y buff. Esta ropa nos acompañó hasta Ollantaytambo en un descenso limpio, pero frío. Pueblo hermoso  pero definitivamente es el terreno por el que más odie pedalear. Sus calles de adoquines y sus automóviles lo vuelven un verdadero desafío.

Desde acá ya vamos camino a meta, en un falso plano muy engañoso, que te hacer creer que llegaras rápido y definitivamente no es así. Tiene unos repechos que después de 400 kms duelen mucho. En este tramo volvemos a parar para rellenar botellas por última vez, ya está oscuro y los kms se hacen largos. El Garmin ya empieza a avisar que queda poco y eso lo vuelve casi eterno (muchas veces creo que Garmin hace todo para verme sufrir).

De repente a lo lejos vemos unas luces metidas en el medio de la nada y Andrés me asegura que esa era la meta; así fue.

Hemos llegado!! estoy llena de emoción por cerrar con éxito este hermoso desafío, por la carrera que hicimos y por la dupla en la que nos hemos convertido.

Llegamos en el puesto número 1 de duplas, 5 de la general y yo, primera mujer.

Hicimos la carrera como la planeamos y nos resultó, este es solo el comienzo...

Nos vemos en una próxima aventura.

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